La verdadera historia de muchos papas católicos

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La historia de la Iglesia Católica está llena de truculencias y actos de una extrema gravedad, impropia de los que se autocalifican de Cristo o de Pedro, cuando en realidad son sucesores de un sacerdocio pagano.

 

Soy consciente de que atribuirles esta clase de pecados (para los que crean en el pecado) a quienes se autoproclaman como los «Santos Padres», los «Vicarios de Cristo» o el «obispo de obispos», será alarmante para algunos de los lectores, pero para los estudiosos de la historia del papado, es una realidad que muchos descendientes de Pedro han sido de todo, menos hombres santos.

El papa Sergio II, que reinó del 904 al 911, obtuvo la oficina papal por medio del asesinato. Los anales de la Iglesia de Roma hablan sobre su vida en pecado con Marozia, una conocida prostituta de esa época, quien le engendró varios hijos ilegítimos. Este papa fue descrito por Baronio y otros escritores eclesiásticos como un «monstruo» y por Gregorio como un «criminal aterrorizante». Dice un historiador: «Por espacio de siete años este hombre ocupó la silla de san Pedro, mientras que su concubina, imitando a Semíramis madre, reinaba en la corte con tanta pompa y lujuria, que traía a la mente los peores días del viejo Imperio». Refiriéndose a otra, dice: «Esta mujer -Teodora de nombre-, junto con Marozia, la prostituta del Papa, llenaron la silla papal con sus hijos bastardos y convirtieron su palacio en un laberinto de ladrones».

Sergio II

Sergio II

Y así, comenzando con el reino del papa Sergio, vino el período (904-963), conocido como «el reinado papal de los fornicarios».

Teodora hizo papa a Juan X (914-928). Este había sido enviado a Ravena como arzobispo, pero para satisfacer sus deseos carnales, lo hizo volver a Roma y lo hizo nombrar papa. Su reinado tuvo un fin súbito, cuando Marozia lo asesinó.

Juan X

Marozia quería deshacerse de Juan X para, de esta manera, poder llevar a León IV (928-929), al oficio papal. Su reinado fue muy breve, pues éste también fue asesinado por Marozia cuando ella se enteró de que este había entregado su cuerpo a una mujer más descarada que ella.

Poco después llevó a su propio hijo ilegítimo (de Sergio III) al trono papal. ¡El muchacho era todavía un adolescente! Tomó el nombre de Juan XI. Pero durante un altercado con los enemigos de su madre fue azotado y puesto en prisión, donde lo envenenaron y murió.

Juan XI

En el año 955 el nieto de la prostituta -después de varios encuentros sangrientos- pudo tomar posesión del trono pontificio bajo el nombre de Juan XII. Llegó a ser tan corrompido que los cardenales se vieron obligados a hacer cargos contra él. Este rehusó a presentarse para contestar a las acusaciones y en vez de esto, ¡los amenazó con excomulgarlos a todos! Aun así le hallaron culpable de varios crímenes y pecados, ihizo prender fuego a varios edificios. Tan viles fueron sus acciones, que incluso el notable obispo católico romano de Cremorne, Luitprand, dijo de él: «Ninguna mujer honesta se atrevía a salir en público, porque el papa Juan no tenía respeto a mujeres solteras, casadas o viudas, puesto que él faltaba al respeto aun a las tumbas de los santos apóstoles, Pedro y Pablo». Levantó la ira del pueblo al convertir el Palacio Laterano en «una casa de prostitución pública» y fue descrito por el Liber Pontificalis con las siguientes palabras: «Pasó toda su vida en adulterio». Finalmente, su vida terminó mientras cometía adulterio: el furioso esposo de la mujer con las que copulaba, lo mató.

El papa Bonifacio VII (984-985) mantuvo su posición a través de cuantiosas distribuciones de dinero robado. El obispo de Orleans se refirió a él (y también a Juan XII y León VIII), como «monstruos de culpabilidad, llenos de sangre y suciedad», y como «Anticristos sentados en el templo de Dios». Además, Bonifacio fue un asesino. Hizo que el papa Juan XIV fuera encarcelado y envenenado. Cuando el papa Juan murió, el pueblo romano arrastró su cuerpo desnudo por las calles. La sangrienta masa de carne humana que había sido un papa, fue dejada a los perros. A la mañana siguiente, sin embargo, algunos sacerdotes lo enterraron secretamente. Bonifacio asesinó al papa Benedicto VI estrangulándolo. El papa Silvestre II lo llamó «un horrendo monstruo que sobrepasó a todo mortal en su maldad».
Enseguida, vino el papa Juan XV (985-996) quien dividió las finanzas de la Iglesia entre sus familiares, lo que le trajo la reputación de ser «codicioso, de torpes ganancias y corrompido en todas sus acciones».

Juan XV

Benedicto VIII (1012-1024) «compró el oficio de papa por medio de chantaje». El siguiente papa, Juan XIX (1024-1033), también compró el papado y pasó por toda la escala de títulos eclesiásticos reconocidos, en un solo día. Después de esto, Benedicto IX (1033-1045) fue elegido papa, siendo apenas un niño de 12 años, por medio de arreglos monetarios con las poderosas familias que manejaban a Roma. Este papa-niño creció en la maldad y «cometió homicidios y adulterios en pleno día; hizo robar a peregrinos en las catacumbas de los mártires». Fue un horrendo criminal a quien el pueblo desterró de Roma.

Benedicto III

Finalmente, la compra y venta del cargo papal se hizo tan común y la corrupción tan pronunciada que los gobernantes seculares tuvieron que intervenir en el nombramiento de los papas. Enrique III, emperador de Alemania, eligió a Clemente II (1046- 1047), que era un clérigo alejado de la corte papal porque «ningún sacerdote romano pudo ser hallado limpio de corrupción de simonía y de fornicación», declaró un historiador.

Muchos de los papas fueron asesinos, pero sin duda alguna Inocencio III (1194-1216) sobrepasó a todos sus predecesores en homicidios. Durante su reinado, Inocencio (el cual era todo menos «inocente»), hizo asesinar a más de cien mil supuestos «herejes». El promovió la más infame y diabólica acción en la historia de la humanidad: la Inquisición. Por espacio de más de 500 años, los papas usaron la Inquisición para poder mantener el poder. No se tiene constancia del número de personas inocentes fueron asesinadas al no estar de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia Católica Romana.

El papa Bonifacio VIII (1294-1303) -otro de la negra lista medieval- practicó la brujería y fue un homicida y un pervertido sexual. Oficialmente dijo lo siguiente: «El darse placer a uno mismo, con mujeres o con niños, es tanto pecado como frotarse las manos». Y -aunque parezca imposible- él fue quien escribió la bula Unam Sanctum, en la cual declaró oficialmente que la Iglesia Católica es la única y «verdadera» Iglesia, ¡fuera de la cual nadie puede salvarse! Fue este papa tan inmoral quien declaró oficialmente: «Nosotros afirmamos y declaramos definitivamente que es necesario para la salvación, que todo ser humano sea sujeto al pontífice de Roma».

Bonifacio VIII

Fue durante el reinado de este papa, cuando Dante visitó Roma. Describió el Vaticano como el «alcantarillado de la corrupción», y puso a Bonifacio (junto con los papas Nicolás III y Clemente V) en «las profundidades del infierno».

En el Concilio de Constanza, tres papas y algunas veces cuatro, se insultaban todas las mañanas, acusándose los unos a los otros de anticristos, demonios, adúlteros, sodomitas, enemigos de Dios y del hombre. Uno de estos «papas», Juan XXII (1410- 1415), compareció ante el Concilio para dar cuenta de su conducta. «Fue acusado por 37 testigos (obispos y sacerdotes, en su mayoría) de fornicación, adulterio, incesto, sodomía, hurto y homicidio» Y se probó con una legión de testigos que había seducido y violado a 300 monjas. Su propia secretaria, Niem, dijo que en Bolonia mantenía un harén donde no menos de doscientas muchachas habían sido víctimas de su lujuria. Por todo ello el Concilio lo halló culpable de 54 crímenes de la peor categoría; le depuso del papado, y, para no verse condenado a lo que se merecía, el indigno papa optó por huir.

El registro oficial del Vaticano ofrece de este hombre esta información sobre su inmoral reinado: «Su señoría, papa Juan, cometió perversidad con la esposa de su hermano, incesto con santas monjas, tuvo relaciones sexuales con vírgenes, adulterio con casadas y toda clase de crímenes sexuales… entregado completamente a dormir y a otros deseos carnales, totalmente adverso a la vida y enseñanzas de Cristo… Fue llamado públicamente el Diablo encarnado». Para aumentar su fortuna, el papa Juan puso impuestos a todo, incluyendo la prostitución, el juego y la usura. Se le ha llamado con frecuencia «el más depravado criminal que se haya sentado en el trono papal».

Del papa Pío II (1458-1464) se dice que fue el padre de muchos hijos ilegítimos. «Hablaba en público sobre los métodos que usaba para seducir a las mujeres, aconsejaba a los jóvenes y hasta ofrecía instruirlos en métodos de autoindulgencia». Pío fue seguido de Pablo II (1464-1471), quien mantenía una casa llena de concubinas. Su tiara papal estaba tan cuajada de joyas, que sobrepasaba el valor de un palacio.

Pio II

Vino después el papa Sixto IV (1471-1484); éste tuvo dos hijos ilegítimos de su manceba Teresa a los cuales hizo cardenales. Financió sus guerras vendiendo posiciones eclesiásticas al más alto postor, y «usó el papado para enriquecerse él y sus familiares. Hizo cardenales a ocho de sus sobrinos, aunque algunos de ellos siendo aún niños. En cuanto al lujo y extravagancias, rivalizó con los césares. El y sus familiares sobrepasaron a las antiguas familias romanas tanto en riquezas como en pompa».

Vino más tarde Rodrigo Borgia, quien tomó el nombre de Alejandro VI (1492- 1503) Y ganó su elección al papado mediante chantajes con los cardenales, práctica común en aquellos días. Antes de ser papa, cuando aún era cardenal y arzobispo, vivió en pecado con una mujer llamada Vanozza dei Catanei y después con la hija de ésta, Rosa, con la cual tuvo cinco hijos. En el día de su coronación nombró a su hijo -joven de temperamento y hábitos viles- como arzobispo de Valencia. Vivió en incesto público con sus dos hermanas y con su propia hija y era el padre y amante de su hija Lucrecia, de quien se dice tuvo un hijo. El 31 de octubre de 1501 realizó una orgía sexual en el Vaticano, que no ha tenido parangón alguno en los anales históricos de la humanidad.

Alejandro VI

El papa León X (1513-1521) fue elegido para 27 oficios diferentes clericales antes de tener 13 años de edad. Fue enseñado a considerar los cargos eclesiásticos sólo como un medio de ganancia. Con su producto compró el cargo y declaró que el quemar a herejes era una orden divina

León X

A lo largo de la historia los papas corruptos siguieron sentandose en el trono del Vaticano hasta nuestros días. Pero podemos citar a uno reciente: Pío XII reinó como papa nro. 260 desde 1936 hasta 1958. Estuvo íntimamente ligado a la Alemania Nazi y su liderazgo al frente de la Iglesia católica durante la Segunda Guerra Mundial permanece como una de las materias históricas más controvertidas de la época moderna, principalmente en lo que respecta a la evaluación de sus acciones y de su conocimiento sobre los crímenes del régimen nazi en Europa durante dicho periodo.

Pío XII

fuente: http://www.musicayvino.com/?q=node/1107

 

 

 

 

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8 respuestas a La verdadera historia de muchos papas católicos

  1. jose aguire dijo:

    realmente existe gente valiente como quie ha publicado o divulgado todas las,
    porquerias aberraciones de la maldita iglesia catolica ,Dios les sabra recompesar

  2. Jorge Aguilar dijo:

    Contestando al comentario de Jose Aguirre, es interesante verlo maldecir a la Iglesia de Jesucristo. Nuestro Señor en Mateo 16, 18:19 es muy claro en darle a Pedro la responsabilidad de su Iglesia (por aquello no se refería a las 36.000 denominaciones protestantes que existen hoy en día), sino se refiere a la Iglesia Católica (por aquello aclaró: católica es un adjetivo que significa universal y verdadera). Te recuerdo que la Iglesia fue fundada por Cristo con 12 apóstoles en donde habían exceptivos, traidores, recolectores de impuestos (puesto muy mal visto) y gente que lo negó! Jesús se vale de los hombres para fundar su Iglesia, hombres llenos de defectos por naturaleza, pero fue enfático en decir que las fuerzas del infierno no prevalecerán sobre ella. Así que cualquiera que estudia la historia con detenimiento se da cuenta de que esta es la Iglesia de Jesucristo, la cual no ha cambiado sus enseñanzas en 2000 años a pesar de que los hombres que la conducen son pecadores como nosotros (por aquello solo Dios es Santo). También te citó I de Timoteo 3, 15 , “La Iglesia es columna y fundamento de la Verdad”, así que más cuidado con tus palabras cargadas de odio, porque el diablo no se equivoca, él sabe cual es la Iglesia a la que hay que atacar. Muchas bendiciones!

  3. eden roker cruz dijo:

    siempre e sabido que la iglesia catolica es una farsa,es todo menos obejas de dios

  4. mari dijo:

    exodo 20:3

  5. federricco dijo:

    El papado… ¿lo fundó Cristo?
    “DESDE Pedro, el primer obispo de Roma, hasta nuestro papa actual, Benedicto XVI , se extiende una larga línea de sumos pontífices… de hecho, más de 260.” Eso dice el fraile católico Anthony Foy en The Southern Cross, un semanario católico del África meridional. Añade: “Es a esta línea ininterrumpida de papas a la cual podemos señalar con confianza cuando se nos pide que probemos que la Iglesia Católica fue fundada por Jesucristo”.
    ¿Puede decirse con confianza que esa larga línea de papas comenzó con el apóstol Pedro? Según la teología católica, se dice que cuatro papas sucedieron a Pedro —Lino, Anacleto, Clemente I y Evaristo— hasta el año 100 E.C. La Biblia sí menciona a un cristiano llamado Lino que vivió en Roma. (2 Timoteo 4:21.) Sin embargo, no hay indicación de que Lino, ni otro aparte de él, haya sido sucesor papal de Pedro. El apóstol Juan, quien escribió cinco libros de la Biblia en la última década del primer siglo, no se refirió a ninguno de los supuestos sucesores de Pedro ya mencionados. En verdad, si Pedro hubiera tenido sucesor, ¿no habría sido lógico que se eligiera a Juan mismo?
    En cuanto a la afirmación de que Pedro fue el primer obispo de Roma, no hay prueba de que él siquiera haya visitado esa ciudad. De hecho, Pedro mismo declara que escribió su primera carta desde Babilonia. (1 Pedro 5:13.) El argumento católico de que Pedro usó “Babilonia” como referencia críptica a Roma es infundado. La verdadera Babilonia existía en los días de Pedro. Además, en Babilonia había una gran comunidad judía. Dado que Jesús dio a Pedro la asignación de predicar particularmente a los judíos circuncisos, es muy razonable creer que Pedro visitó Babilonia con ese propósito. (Gálatas 2:9.)
    Note, también, que Pedro nunca dijo que él fuera más que simplemente uno de los apóstoles de Cristo. (2 Pedro 1:1.) En ninguna parte de la Biblia se le llama “santo padre”, “sumo pontífice” o “papa” (latín: papa, término cariñoso para “padre”). Más bien, se apegó humildemente a las palabras de Jesús que hallamos en Mateo 23:9, 10: “Además, no llamen padre de ustedes a nadie sobre la tierra, porque uno solo es su Padre, el Celestial. Tampoco sean llamados ‘caudillos’, porque su Caudillo es uno, el Cristo”. Pedro no aceptó que lo veneraran. Cuando el centurión romano Cornelio “cayó a sus pies y le rindió homenaje [...] Pedro lo alzó, y dijo: ‘Levántate; yo mismo también soy hombre’”. (Hechos 10:25, 26.)
    En cuanto a los 260 supuestos papas, el sacerdote Foy admite: “Varios no han sido dignos de su alto cargo”. En un esfuerzo por justificar ese hecho, la New Catholic Encyclopedia declara: “Lo que importaba respecto a gobierno era el cargo, y no el carácter personal de cada papa. Pudiera haber sido un santo, una mediocridad o hasta un sinvergüenza”. Pero ¿cree usted que Cristo utilizaría a tales hombres para que lo representaran?
    De todos modos, la verdad sencilla es que la Biblia no apoya la afirmación de que Jesús fundara el papado. Según la Encyclopedia of Religion, hasta eruditos católicos modernos reconocen que “en la Biblia no hay ninguna prueba directa de que Jesús estableciera el papado como puesto permanente dentro de la iglesia”.
    http://musicayvino.com/?q=node/1107

  6. PETERROCK dijo:

    Muchos de los papas fueron tan depravados en sus acciones, que los que no profesaban ninguna religión ni creencia se avergonzaban de ellos. Pecados como el adulterio, la sodomía, la violación, el asesinato y el abuso extremo del alcohol, han sido cometidos por muchos papas a través de la historia. Curiosamente, ninguno de los papas del último siglo y medio, desde León XII hasta el actual, Benedicto XVI, repito, ninguno, jamás ha manifestado el más mínimo reproche a esas sórdidas historias que están grabadas en los libros con letras escritas con escarnio y vergüenza.
    Ver: http://www.bishopaccountability.org/news2009/05_06/2009_05_13_CMC_FernandoLugo.htm

  7. Roxana Martinez dijo:

    bueno no voy a juzgarlos son pecadores Dios les dara su merecido y a lo mejor estan pagando. Pero no juzgare a nadie

  8. Marco Antonio Lopez dijo:

    Roxana Martinez dice que dios les dara su merecido , o a lo mejor ya estan pagando. Si existiera un dios , no creo les daria su merecido, de que dios estas hablando, del dios judío malévolo del antiguo testamento. Por favor empieza ya a leer algo de la época en que vivimos. Y el que tu juzgues o no a quien le importa.

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