¿Aprobó el Congreso de la Unión la reforma del artículo 24 constitucional?

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Joaquín López Dóriga afirma que la reforma del artículo 24 constitucional fue aprobada ya por el Congreso, soslayando intencionalmente un hecho que él sabe perfectamente bien: el Congreso se compone de dos cámaras legislativas: la de diputados y la de senadores. Una reforma no puede considerarse como tal mientras no sea aprobada por ambas cámaras. Además, debe estar aprobada por los congresos de todos los estados de la República mexicana. Ante esto, nos preguntamos:

¿por qué el comunicador de Televisa afirma que es una reforma hecha por el Congreso?

¿Acaso para dicho comunicador no existe la otra Cámara? ¿O da por hecho que el Senado de la República va a aprobar la minuta para satisfacer las exigencias del papa?

¿Por qué los noticieros de televisora para la que trabaja López Dóriga se ha negado a informar a la sociedad sobre las marchas y protestas en contra del intento de reformar el artículo 24 constitucional?

¿Tendra algo que ver el hecho de que el candidato de Televisa es Enrique Peña Nieto, y que esta persona giró órdenes a los diputados priístas para que en fast track, y a la vieja usanza priísta, votarán a favor de la reforma en cuestión?

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Juan Diego, según la SEP

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En violación al artículo tercero constitucional, la Secretaría promueve la versión de la existencia de Juan Diego y de la aparición de la Virgen como un hecho histórico cierto.

Estatua de Juan Diego en la Basílica de Guadalupe. Foto: Arturo Bermúdez

Estatua de Juan Diego en la Basílica de Guadalupe. Foto: Arturo Bermúdez

Según la Secretaría de Educación Pública (SEP), Juan Diego es un personaje histórico, y la aparición de la Virgen de Guadalupe no es un mito o leyenda, ni un supuesto no confirmado, sino un hecho.

Con motivo de la conmemoración del Bicentenario de la Independencia de México en septiembre de 2010, el gobierno federal hizo llegar a 27 millones de hogares en todo el país, por correo y de manera impresa, el libro Viaje por la historia de México, escrito por el historiador Luis González y González. La SEP agradece a la editorial Clío la cesión de derechos para su quinta edición, correspondiente al año 2009 (por cierto, la primera se tituló Álbum de historia de México, puesto que destaca la gráfica que ilustra las distintas etapas de la vida nacional a modo de folletín).

El libro, de 68 páginas en tamaño carta y papel bond a cuatro tintas, comienza con una presentación del Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Felipe Calderón Hinojosa, en la que plantea que la obra es una que el gobierno federal decidió “rescatar”, “dirigida al lector general de México”, a modo de respuesta a preguntas como cuáles fueron los“hechos y proceso fundamentales” y quiénes fueron los “personajes decisivos” en nuestra historia.

En la página 25, correspondiente al capítulo “La Etapa Barroca”, una sección se titula “Virgen de Guadalupe”. Bajo la ilustración del busto de su imagen dice: “A la conquista de México-Tenochtitlán, siguió la conquista espiritual de sus pobladores. La fe cristiana, rápidamente asimilada por los indígenas, se fortaleció cuando la Virgen de Guadalupe se apareció en el cerro del Tepeyac, según el relato del indio Juan Diego. Como prueba, Juan Diego presentó al obispo fray Juan de Zumárraga la imagen de la Virgen impresa en un ayate de tela burda. Esto ocurrió en 1531. Vista con escepticismo por los primeros misioneros, la imagen se hizo popular entre indígenas y mestizos; su fama creció en el siglo XVII cuando se pidió su intercesión para evitar las pestes e inundaciones que asolaban la capital. Nombrada Patrona de la Ciudad de México, se convirtió en el primer símbolo de la nación mexicana. Después del Grito de Dolores, Miguel Hidalgo la utilizó en su estandarte como emblema de la Independencia”.

En el texto el historiador expone a Juan Diego como una persona concreta, y no como un personaje mítico del cual no existe prueba histórica concluyente de su existencia, y expresa que la aparición es un hecho y no una alegoría, una creencia o una leyenda, puesto que da por cierta la presentación de una “prueba” a otra persona en determinado año. “Esto ocurrió”, dice.

El editor (la SEP) no hace ningún deslinde de estas afirmaciones, de modo que asume el contenido íntegro del libro como propio, por lo que tácitamente implica su conformidad con éste. La versión digital en formato PDF permanece a disposición del público en el portal web de la Secretaría, en la siguiente dirección:

http://www.sep.gob.mx/es/sep1/Viaje_Historia_Mexico.

 

Una creyente del milagro guadalupano, durante el cuarto aniversario de la canonización de Juan Diego en 2006. Foto: Octavio Hoyos

Una creyente del milagro guadalupano, durante el cuarto aniversario de la canonización de Juan Diego en 2006. Foto: Octavio Hoyos

SOMBRAS SOBRE UN “HECHO FUNDAMENTAL”

 

Que un milagro o aparición milagrosa de un ser supranatural, divino o sagrado forme parte de la Historia nacional está en abierta contradicción con lo que ordena el artículo tercero de la Constitución, tanto porque la educación debe ser laica y “ajena a cualquier doctrina religiosa”, según su párrafo primero, así como porque debe basarse “en los resultados del progreso científico”. En caso de que se considere que la distribución millonaria de este libro masivo no forma parte de la educación que imparte el Estado, aunque su editor sea la SEP, se trata de una evidente oposición a su carácter laico.

Si bien Luis González y González (1925-2003) fue un historiador con merecido prestigio y reconocimientos —como el Premio Nacional de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía, entregado por la propia SEP—, su versión del origen del fenómeno guadalupano puede ser objeto o motivo de debate en un congreso académico, dadas las distintas o contrarias posiciones que al respecto se puedan fundamentar; pero el hecho de que formen parte de una publicación oficial es necesariamente cuestionable y reprochable. Cabe recordar que incluso al seno de la Iglesia católica varias voces han negado que se haya demostrado que Juan Diego existió. Una de ellas ha sido la del padre Manuel Olimón Nolasco, doctor en Historia por la Universidad Iberoamericana y ex académico de esta institución, quien fuera director general de la Comisión Nacional de Arte Sacro, miembro de la Academia Mexicana de la Historia y autor del libro La búsqueda de Juan Diego (México, Plaza & Janes, 2002). El texto completo se encuentra en su sitio web (http://www.olimon.org/manuel/libros/juandiego.htm), donde Olimón concluye: “Un abundante cúmulo de sombras se cierne sobre el personaje y éstas no se han disipado. O, dicho en otros términos, continúa en pie la búsqueda de Juan Diego”.

No puede olvidarse que Guillermo Schulenburg Prado, quien fuera abad de la Basílica de Guadalupe durante 33 años, dijo en 1995 a la revista Ixtus, dirigida por Javier Sicilia, que Juan Diego “es un símbolo, no una realidad”. La declaración se hizo escandalosa cuando meses después la revista 30 Giorni la publicó en Europa.

Sobre esta supuesta aparición, como sobre cualquiera otra, ni siquiera la Iglesia católica obliga a creer en ella, pues las apariciones no forman parte de sus dogmas de fe. No obstante, como lo indica el libro de marras, para el gobierno de México Juan Diego se cuenta entre los personajes de la historia del país, y la aparición de la Virgen de Guadalupe es uno de sus hechos fundamentales.

http://www.msemanal.com/node/5038

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La reforma al artículo 24

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reforma articulo 24

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El regalo de Peña Nieto al Papa

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enrique peña nieto, papa

Enrique Peña Nieto, aspirante a la Presidencia de la República

 

MÉXICO, D.F. (apro).- La Iglesia regresa por sus fueros. La articulación entre los hombres del poder y los poderosos jerarcas católicos en México no es nueva y hoy, ante unas elecciones federales en puerta, unos y otros se cobijan en la complicidad y la entrega de dádivas mutuas.

En el siglo XIX, Benito Juárez llevó a cabo las Leyes de Reforma, con las que se alcanzó a separación de Iglesia y Estado; desde entonces quedó de manifiesto que el clero no podía intervenir en asuntos educativos en el sector público ni intervenir en política.

“Al César lo que es del César (los asuntos de Estado) y a Dios lo que es de Dios (los asuntos de conciencia)”, como habría dicho Jesús de Nazaret a los fariseos.

Sin embargo, al poder arropó a Carlos Salinas de Gortari y, en pleno siglo XX, éste aplicó un freno a lo establecido por Juárez. Entre otras cosas, reconoció derechos políticos no activos al clero, otorgó personalidad jurídica a las asociaciones religiosas y creó la Ley de Asociaciones Religiosas para “limitar” la injerencia de la Iglesia en asuntos de Estado.

Hoy, en el siglo XXI, los priistas intentaron un retroceso mayor: abrogar en los hechos la Ley de Asociaciones Religiosas, permitir la injerencia de la Iglesia en la educación básica y la posibilidad de acceder a medios de comunicación a través de concesiones.

El regalo para la Iglesia católica fue promovido por el virtual candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, quien creyó que todos los diputados lo seguirían sin chistar. Por suerte, algunos dieron la batalla y lograron mantener sin variaciones la ley; sin embargo, no pudieron impedir el fraseo de permitir la libertad religiosa en “lo colectivo o individua.” Y “lo público o lo privado”.

De cierto, ambas frases abren la puerta a diversas interpretaciones por las cuales se pueden colar las diversas iglesias.

En realidad el regalo es para el papa Benedicto XVI, quien llegará a México en marzo próximo.

Es así que la jerarquía católica y Peña Nieto se reunieron y acordaron los cambios en la reforma religiosa: el clero recuperaría algunos de sus fueros en tanto que el exgobernador mexiquense tendría el apoyo de la Iglesia en su campaña presidencial del 2012.

Con objetivos distintos pero siempre unidos, PRI e Iglesia católica caminan juntos hacia el 2012.

 

http://www.proceso.com.mx/?p=291738

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El Refugio del cardenal Robles

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José Francisco Robles OrtegaLa jerarquía católica mexicana ha cometido el error de intentar ?tapar el sol con un dedo?, negando o evadiendo el grave problema de la pederastia clerical. Obispos y cardenales se dedican a desatender el abuso sexual cometido por sacerdotes y a proteger a los agresores para que no sean puestos a disposición de las autoridades policiacas y judiciales.

Para las autoridades eclesiásticas como el cardenal Francisco Robles Ortega, los abusos sexuales de sacerdotes cometidos contra menores de edad son simplemente faltas, no crímenes deleznables que deben pagarse en la cárcel. Al igual que sus homólogos Norberto Rivera Carrera o Juan Sandoval Íñiguez, el arzobispo de Monterrey prefiere hacer la vista gorda cuando se trata de delitos aberrantes, pensando equivocadamente que sacándole la vuelta al bulto, desaparece el problema.

El sábado pasado el purpurado Robles reconoció que las vocaciones están a la baja ?por las faltas de algunos sacerdotes?. A pregunta expresa de la reportera Adriana Esthela Flores de MILENIO, quien le pidió precisar si esas faltas eran los escándalos de pederastia, el cardenal dijo: ?Me refiero a eso, y a escándalos de justicia, escándalos de cumplimiento de las obligaciones, en fin, todo lo que significa una mala conducta y que escandalice, a eso me refiero?.

¿Mala conducta? Es lamentable que para el cardenal los delitos de abusos sexuales de los sacerdotes sean únicamente una mala acción, un pecado. Tal vez por eso ha decidido enviar a los sacerdotes pederastas a la Casa Alberione, una falsa clínica investigada por Interpol, considerada ?guarida de criminales?, dirigida por el cardenal Juan Sandoval Íñiguez en Guadalajara en donde supuestamente se cura la pederastia. Hasta allí envió al padre Mauro Alberto Jahuey Amaro, vicario parroquial de la iglesia Cristo Buen Pastor de la colonia Los Fresnos 2º Sector en Apodaca, luego de que los padres de sus pequeñas víctimas decidieran denunciar al presbítero con sus superiores eclesiásticos.

El método es el mismo: convencer a los denunciantes de que los agresores con sotana no sean llevados ante la Policía, bajo la promesa de que ellos los removerán del lugar. Efectivamente, el obispo o cardenal en turno decide sacar de la circulación al depredador sexual. Aquí en Monterrey, el cardenal Robles tiene para ello un lugar conocido como El Refugio, un lugar promocionado bajo el lema: ?Oasis de conocimiento?, propiedad del Arzobispado luego de la donación hecha por empresarios regiomontanos.

El Refugio está ubicado en el imponente escenario de la Cola de Caballo, en el municipio de Santiago, y está construido en una área boscosa de aproximadamente 40 hectáreas; cuenta con canchas de tenis y futbol; palapa, asador, piscina, gimnasio, salas de juegos, restaurante, auditorio, capilla, habitaciones y cabañas con capacidad de hospedaje para 150 personas.

Sacerdotes hastiados de esta remoción y protección delictiva, y familiares de víctimas de abuso sexual de sacerdotes de Monterrey han denunciado a El Refugio como un lugar donde el cardenal Robles Ortega ofreceprotección a delincuentes sexuales con sotana bajo el objetivo aparente de darles una ayuda terapéutica y de enviarlos luego a la Casa Alberione, para ayudar a los curas pederastas a evadir la acción de la justicia.

El Refugio, una especie de lujoso SPA, primero perteneció al empresario Fernando García Narros, quien lo vendió a Lankenau Rocha, quien fue procesado por fraude, defraudación fiscal y violación a la Ley de Instituciones de Crédito y perdió El Refugio, que posteriormente pasó a manos de City Bank, que luego lo remató a un grupo de destacados empresarios regiomontanos que presuntamente lo donaron al Arzobispado de Monterrey y que actualmente funciona con un patronato.

Aidé Garza, responsable del lugar y encargada de la campaña del diezmo en la Arquidiócesis de Monterrey que pretende recaudar siete millones de pesos, se negó a hablar de El Refugio cuando le llamé para entrevistarla, argumentando que se trata de un asunto ?muy íntimo, discreto y secreto?.

El vocero de la Arquidiócesis, Juan José Martínez, me dijo en entrevista no saber si en El Refugio se atiende a sacerdotes pederastas: ?Eso lo desconozco. No tengo la agenda (sic). Nosotros vamos allí a los retiros, pero no estoy al tanto que se den ese tipo de terapias. Para eso hay otro tipo de lugares, como la Casa Alberione en Guadalajara?.

¿Qué hacen con los sacerdotes pederastas?, le pregunté. ?Son enviados ordinariamente a la Casa Alberione. Cuando hay alguna situación difícil de algún hermano sacerdote lo enviamos para allá para que se les dé alguna atención?. Importante destacar ?situación difícil?, utilizada para referirse a la pederastia. Más aún: el representante legal del Arzobispado, monseñor Rodolfo Rodríguez, me dijo en entrevista: ?Aquí no hay de eso. Nosotros los mandamos a Casa Alberione, no tenemos problemas con ese tipo de sacerdotes?. Los tienen, pero los mandan fuera o los esconden.

Lo que revela este asunto es que el cardenal Francisco Robles Ortega también protege sacerdotes pederastas moviéndolos de lugar para evadir la acción de la justicia. La pregunta que surge es: ¿Qué hace con esos sacerdotes cuando vuelven de Alberione? El purpurado los reinstala en otras parroquias. Por eso hay que alertar?

¡Peligro, padres de familia, maestros y tutores: cuiden a sus niños!

http://impreso.milenio.com/node/8020388

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Hay que esperar y confiar en que la refundación de los Legionarios de Cristo, ahora bajo la vigilancia del Vaticano, le dé tranquilidad y armonía a esta congregación y a la mayoría de sus miembros, quienes no fueron responsables de los delitos cometidos por su líder espiritual Marcial Maciel.

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Hay que esperar y confiar en que la refundación de los Legionarios de Cristo, ahora bajo la vigilancia del Vaticano, le dé tranquilidad y armonía a esta congregación y a la mayoría de sus miembros, quienes no fueron responsables de los delitos cometidos por su líder espiritual Marcial Maciel.

Así lo señaló el cardenal Francisco Robles Ortega luego que se diera a conocer los resultados de la investigación de la Santa Sede que concluyen con la certeza de los actos de pederasta de quien fuera el fundador de esta congregación.

“Lo que toca es abrirle cauce a toda esta congregación, que por cierto no toda esta marcada con esa gravedad de lo que el padre cometió”, dijo.

El arzobispo señaló que una vez concluida la investigación realizada por la Santa Sede y dadas las órdenes de vigilancia impuestas por el Papa Benedicto XVI a esta orden, espera que los Legionarios encuentren pronto una directriz ya no bajo la figura de una persona, sino sobre la obra de Dios.

“Es una refundación, ya no como esta persona la concibió, sobre la línea que le dio, sino sobre otra figura y forma”, argumentó.

Asimismo, señaló que habrá que esperar el trabajo que la misma Legión, de la mano del Vaticano, emprende en este sentido.

“Tengamos confianza de que el Papa actuará con toda seriedad y con toda responsabilidad, como lo ha venido haciendo en la línea de limpiar y purificar a toda la Iglesia de todos estos escándalos”, expresó Robles Ortega

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Papa cesa a obispo irlandés implicado en pederastia

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El obispo Seamus Hegarty, de la diócesis irlandesa de Derry, se ve obligado a dimitir luego de hallarse involucrado en un 'pacto secreto' para proteger a un cura pederasta

 

CIUDAD DEL VATICANO, nov. 23, 2011.- Benedicto XVI aceptó este miércoles la dimisión exigida al obispo de la diócesis irlandesa de Derry, Seamus Hegarty, de 71 años, acusado de estar implicado en un “pacto secreto” para solucionar fuera de los tribunales un caso de abusos repetidos por parte de un sacerdote a una niña de ocho años.
La dimisión le fue aceptada en conformidad con el artículo 401/2 del Código de Derecho Canónico, que dice: “Se ruega encarecidamente al obispo diocesano que presente la renuncia de su oficio si por enfermedad u otra causa grave quedase disminuida su capacidad para desempeñarlo”.

En marzo de 2010 el diario irlandés “The Belfast Telegraph” reveló que el obispo de Derry (Irlanda del Norte), Seamus Hegarty, estuvo implicado en un “pacto secreto” sellado para solucionar fuera de los tribunales un caso de abusos repetidos de una niña que tenía ocho años cuando empezaron los maltratos a manos de un sacerdote cuya identidad no ha sido facilitada.

La víctima explicó al periódico que sufrió abusos durante un periodo de diez años, pero indicó que no lo había denunciado hasta ahora porque había firmado una cláusula de confidencialidad.

Al parecer, la joven recibió unas 12.000 libras esterlinas (unos 13.400 euros) y una carta de disculpa del supuesto agresor, un cura de la diócesis de Derry.

Seamus Hegarty es el quinto obispo irlandés cesado tras los numerosos casos de abusos sexuales a menores por parte de clérigos en Irlanda, que salieron a la luz en 2009, cuando se conocieron dos informes oficiales que revelaron que durante décadas centenares de niños irlandeses sufrieron abusos sexuales por parte de sacerdotes.

El Informe Ryan sacó a la luz que en los últimos 70 años miles de menores sufrieron abusos sexuales y torturas físicas y psíquicas en instituciones estatales regentadas por religiosos.

El informe Murphy reveló que 400 niños fueron víctimas de abusos por 46 sacerdotes de la archidiócesis de Dublín desde 1975 a 2004.

Tras conocer estos casos, Benedicto XVI manifestó que estaba “asolado y angustiado” y que compartía con los fieles la “indignación, la traición y la vergüenza” por esos delitos sexuales.

Numerosas personas y grupos de víctimas, mostraron, sin embargo, su decepción al considerar que el Pontífice se olvidó de la responsabilidad del Vaticano y de la jerarquía católica local al dirigir principalmente sus críticas solamente hacia los sacerdotes.

Recientemente, el Gobierno de Irlanda acusó al Vaticano de haber obstaculizado e intentado frustrar las investigaciones de una comisión oficial sobre abusos sexuales cometidos por sacerdotes católicos en la diócesis irlandesa de Cloyne entre 1996 y 2009.

El 13 de julio el Gobierno irlandés publicó un nuevo informe sobre abusos sexuales cometidos contra menores en la diócesis de Cloyne por 19 clérigos, así como la respuesta de las autoridades eclesiásticas de esa diócesis a las denuncias de agresiones.

El Vaticano señaló en un comunicado que “en ningún momento intentó interferir con la Justicia irlandesa o impedir a las autoridades civiles que ejercieran su labor” y rechazó, asimismo, la acusación de que entorpeciera los esfuerzos de la Iglesia de este país a la hora de afrontar los abusos sexuales sobre menores cometidos por sacerdotes.

 

http://www.aztecanoticias.com.mx/notas/estados-y-df/83444/investigan-movil-de-multihomicidio-en-jalisco

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Benedicto XVI lo más alto de la jerarquía pederasta católica

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http://foro.univision.com/t5/Cat%C3%B3licos/IGLESIA-CAT%C3%93LICA-Y-SU-PEDERASTIA-SECRETA/td-p/433898865

Existen cuatro casos concretos de encubrimiento a pederastas por parte de Benedicto XVI

Benedicto XVI

¿Qué siente el rebaño católico al saber que el papa y la iglesia católica ampara y protege a los violadores de sus hijos, sobrinos y nietos?

 

Primera acusación. Cuando Joseph Ratzinger (el actual Papa) era Arzobispo de Munich presidió una reunión el martes 15 de enero de 1980 en que se autorizó el traslado de un sacerdote pedófilo, Peter Hullerman, de la congregación de Essen en Alemania a Munich.

El sacerdote Hullerman, según una investigación de The New York Times, no negó haber abusado sexualmente de, al menos, 3 niños en Essen.

 

Segunda acusación. Benedicto XVI, cuando era el cardenal Joseph Ratzinger, ocultó el caso de un cura acusado de pederastia en California.

En una carta de 1985 firmada por él, expresó temores sobre las consecuencias que el despido de un sacerdote de California, Stephen Kiesle, que cometió abusos de menores, tendría para el “bien de la iglesia universal”.

La carta, escrita en latín, forma parte de la correspondencia de varios años entre la diócesis de Oakland en California y la Santa Sede sobre la propuesta de despedir al reverendo Stephen Kiesle. El Vaticano confirmó la firma de Ratzinger en la carta.


Tercera acusación. El Cardenal Ratzinger -quien estuvo a cargo de la Congregación de la Doctrina de la Fe de 1981 al 2005- decidió no expulsar del sacerdocio al reverendo norteamericano, Lawrence Murphy, acusado de violar a por lo menos 200 niños sordos, de acuerdo con un reporte de The New York Times. Tampoco lo entregó a la policía. ¿Por qué no?


Cuarta acusación. Ratzinger tenía absoluto conocimiento del caso del sacerdote pedófilo mexicano, Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo.

A pesar de las multiples evidencias de crimen en su contra –reconocidas reciente y públicamente por la orden- Ratzinger, ya como Papa, no envió a Maciel a la cárcel en el 2006. En cambio, ordenó a Maciel a llevar una vida de oración y reflexión. ¿Por qué?

 

 

Dos clérigos pederastas perdonados por Benedicto XVI


“Penitencia y oración”

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‘El secreto no se puede seguir perpetuando’

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Por: Daniel Salgar Antolínez

 

Católico Sin Censura

Sue Cox, Phil Saviano Y Peter Isely sobrevivieron a los abusos sexuales por parte de curas católicos en su infancia. Han apoyado a otras víctimas para que revelen sus historias y han denunciado a la Iglesia ante la Corte Penal Internacional


Durante siglos se mantuvieron en secreto los abusos sexuales a menores por parte de curas católicos en el mundo. Sólo en los últimos años las víctimas se han atrevido a revelar sus historias y a exigir que la Iglesia deje de encubrir a los curas pederastas. Tres de los abusados que hoy lideran la lucha contra el oscuro secreto de la Iglesia le cuentan sus historias a El Espectador.

Sue Cox fue adoptada por una familia muy católica. Vivían en Warwickshire, Inglaterra, donde había una parroquia sin habitaciones para los religiosos, por lo que éstos eran hospedados en casas de familia. Y como la madre de Cox era monja, le gustaba alojar a los curas. Uno de ellos, el padre Nichelsen, violaría a su hija a los 10 y a los 13 años. Cox recuerda que en una de esas ocasiones su madre entró a la habitación, pudo ver y entender la escena, pero no hizo nada. “Me decía (el padre) que rezara por él. Nunca habló de eso”.

Nichelsen no se quedó mucho tiempo en casa de Cox, pero sí lo suficiente para dejarle un trauma. “Cuando tenía 13 años, la última vez que me violó, tuve un desorden alimenticio, me volví alcohólica, empecé a probar las drogas, me sentía inconforme con mi familia”. Cox —quien hoy es profesional de la salud— añade que lo mismo les sucede a otros sobrevivientes, porque los abusos se producen cuando el cerebro está en desarrollo y dejan un trauma difícil de superar.

A los 17 años se casó para irse de su casa. Su matrimonio fue desastroso, violento y deprimente. “Pero tuve suerte, porque de ahí nacieron seis hijos”. A los 29 años dejó de beber por miedo a que su familia sufriera las consecuencias de su alcoholismo, empezó a estudiar las adicciones, fue a la escuela y a la universidad. Mientras estudiaba compartió experiencias relacionadas con sus adicciones y desórdenes alimenticios, pero nunca mencionó los abusos sexuales: “Aún me sentía apenada, culpable, temerosa”. Cox explica que muchas víctimas no se atreven a hablar porque, como ella, “crecieron en una religión basada en el miedo y la culpa. El cura parece cercano a Dios, en muchos casos el cura es el profesor de las víctimas, es una figura paterna, dice a los menores que Dios los castigaría si hablan sobre los hechos. Hay una conspiración del silencio. La gente tiene miedo de la Iglesia, del cura, de Dios”.

Hace tres años recibió un premio por su trabajo en asistencia a drogadictos y alcohólicos. Un periodista hizo un artículo sobre ella y le preguntó por qué hacía lo que hacía: “era ridículo si no lo confesaba”. Reveló su historia y se convirtió en una multiplicadora de voces de víctimas. El pederasta que violó a Cox, para entonces ya estaba muerto, por eso no podía ser denunciado. “Pero en todo caso hablé, para ayudar a otros a que también hablen. Lograr que lo hagan es una razón de éxito en mi profesión. Contar el secreto es un primer paso para superar el trauma”.

Dos ciudadanos de Boston, Bernei Macdeid y Gary Bergeron, que fueron de los primeros en hablar de abuso sexual de curas hace más de 10 años en EE.UU., la contactaron. Juntos, con el holandés Tom Leerschool —también víctima de curas pederastas—, fundaron hace un año la organización Survivors Voice. El 29 de octubre de 2010 hicieron una reunión de sobrevivientes en Roma, frente al Vaticano. Llegaron miles de personas de más de 12 países dispuestas a contar sus historias: “entre ellos había 60 sordomudos de Italia que habían sido abusados en los Institutos Provolo de Verona por padres católicos. Uno de ellos fue violado por 16 curas”, cuenta Cox.

Los fundadores de Survivors Voice, apoyados por la prensa italiana, llevaron la denuncia hasta la diócesis de Verona, que intentó negar la historia y acusó a las víctimas de mentir e intentar chantajear a la Iglesia. Finalmente se abrió una investigación. Sin embargo, ninguno de los acusados ha sido alejado del instituto, a donde aún asisten centenares de niños.

El pasado 29 de octubre, cerca de un centenar de sobrevivientes se reunieron en el Castel Sant’Angelo, frente al Vaticano, e hicieron fiesta para celebrar lo que ellos mismos declararon desde el año pasado como el día mundial de los sobrevivientes de curas pedófilos católicos.

Desde que rompió su silencio, Cox ha estado en las marchas en contra de las visitas del Papa al Reino Unido y a favor de una Europa secular. La cantidad de gente que se ha sumado, dice ella, es incalculable. “Cada vez que alguien cuenta su historia, salen otros dos, 20, 100, que se animan a hablar. Esto es importante, porque si las historias no se cuentan, las próximas generaciones de abusados no lo harán. El secreto no se puede seguir perpetuando”.

Peter Isely

Mide casi dos metros, tiene la cabeza afeitada, la cara angular, los ojos profundos, un halo de misterio. Parece un profeta del viejo testamento, un religioso, un cura. Y por poco lo es. Creció como devoto católico y parecía destinado al clero. Su madre rezaba el rosario cinco veces al día y le ponía medallas del catolicismo bajo la almohada. Asistió al St. Lawrence, un seminario católico en Milwakee, Wisconsin, EE.UU. Después del seminario abandonó su sueño de ser cura, aunque cada domingo asistía a misa.

Pero uno de esos domingos, en noviembre de 1992, la historia cambió. Entró a un café y leyó, en el Milwakee Journal, una columna de opinión escrita por el arzobispo católico Rembert Weakland, quien respondía a acusaciones contra curas que habían abusado sexualmente de menores. Fue entonces cuando Isely sintió el llamado a revelar la historia que trataba de dejar atrás desde hacía más de 20 años.

En la columna el arzobispo decía que los curas necesitaban asegurarse de que la comunidad católica los apoyaba y haría todo para que las víctimas recuperaran sus vidas productivas A Isely le impactó de tal modo que no asistió a la iglesia. Fue a su casa y escribió una carta abierta a Weakland al diario que acababa de leer. El domingo siguiente su misiva ocupó la primera página.

Isely revelaba que en el seminario St. Lawrence había sido violado por el reverendo Gale Leifield, que era el rector, desde que tenía 13 años hasta que cumplió 17. “No le digas a tu madre, eso la mataría”, le decía el reverendo después de cada violación. “Cuando uno es un niño se echa la culpa por todo. Yo sentía que era mi culpa”, asegura Isely, quien durante más de 20 años no reveló su secreto ni siquiera en los confesionarios.

Isely se convirtió así en uno de los principales antagonistas de la iglesia de Milwakee y se hizo líder de Survivors Network of Those Abused by Priests (Snap), la organización que ha denunciado en la Corte Penal Internacional (CPI) los abusos de la pedofilia clerical.

“La pederastia clerical es un escándalo criminal sistemático y requiere una vigilancia sistemática. Ha sido permitida por una jerarquía privada global. El remedio debe involucrar abogados seculares con alcances globales. Por eso pedimos formalmente a la CPI que investigue y procese a los responsables de perpetrar estos crímenes”.

Isely no sólo denunció su caso. “También represento a los cientos de niños sordos que fueron abusados en el St John’s School for the Deaf en Milwaukee por el padre Lawrence Murphy. El caso de Murphy fue enviado directamente al Vaticano y a la oficina del cardenal Joseph Ratzinger, el papa Benedicto XVI. Ratzinger sabía que Murphy abusó de cientos de niños sordos, pero le permitió permanecer como cura en su ministerio”.

Ahora, a sus 51 años, cuenta que revelar el amargo episodio y tratar con el trauma lo transformó, pasó de ser un hombre herido a “una conciencia pública y autoafirmativa de la Iglesia Católica”. Además, se convirtió en el soporte jurídico de cientos de víctimas que intentan hacer justicia.

Phil Saviano

Es considerado un héroe entre los sobrevivientes de curas pederastas. Este hombre, que llega a los 60 años, que es homosexual y padece de HIV, se atrevió a contar su historia en 1992, pocos meses después de que intentara suicidarse al ingerir un tarro de píldoras para dormir.

La mañana del 17 de septiembre de 1992 Saviano leyó en el diario Boston Globe un artículo sobre un padre de Massachusetts que había abusado de niños en Nuevo México. La noticia le trajo recuerdos de 1964, cuando tenía 11 años y asistía a la catequesis en la iglesia St. Denis, en East Douglas. David Holley, el pastor de la iglesia, lo obligaba a practicarle sexo oral repetidas veces en el “frío y oscuro sótano de la iglesia”.

Treinta años después, Holley fue acusado de violar niños que estaban bajo su cuidado en Nuevo México, en 1970. Actualmente cumple una sentencia de 275 años de prisión por abusar de al menos ocho menores. Después de leer la prensa, Saviano decidió que contaría su historia.

Buscó ayuda con el abogado Eric MacLeish —quien hoy representa a 250 víctimas de abuso sexual por parte de clérigos— e interpuso la primera demanda en Massachusetts contra la diócesis de Worcester, a la que pertenecía el padre Holley cuando abusó de Saviano. En 1995 la diócesis le ofreció a Saviano US$15.500 con la condición de que guardara silencio sobre el caso. Pero Saviano no aceptó: “No podía aceptar sin sentirme culpable por hacer parte del gran secreto de la iglesia”, dice. Interpuso una demanda, que fue la primera contra el clero en Boston, para tener acceso a los archivos de los religiosos.

Así se enteró de que “Holley había abusado de menores en cada uno de sus oficios religiosos durante los 30 años en que estuvo en la iglesia. Al menos seis obispos de cuatro estados sabían que era un pedófilo. “Esto ilustra el encubrimiento y la política de proteger a los abusadores que el Vaticano implementa históricamente”.

Saviano se convertía en la primera víctima en denunciar abuso sexual por parte de clérigos sin ser condenada al silencio. Para esos tiempos también salían de las sombras las víctimas de otro padre, John Geoghan, y Saviano se les unió. En 1997 fundó el New England Chapter de Snap, un grupo de apoyo y de soporte legal que lideró durante una década. En los años siguientes adhirieron más de 100 miembros al grupo, se hicieron consejos para víctimas y para la protección de los derechos de la niñez. Desde entonces, con el impulso de Saviano, Snap ha dejado de ser una organización nacional con cinco sedes, y ha pasado a tener casi 50.

Hoy Saviano pregunta: “Y si el tarro de píldoras para dormir que me tomé hubiera tenido un efecto fatal, ¿te imaginas todo lo que me hubiera perdido?”.

El padre Holley le envía numerosos mensajes desde prisión, ninguno de ellos mostrando arrepentimiento y todos quejándose de las injusticias del sistema legal. Los mensajes de Holley terminan así: “Que Dios te siga guardando en su tierno cuidado”.

Demandas no prosperan en la CPI

Hasta ahora no ha prosperado ninguna de las demandas interpuestas en la Corte Penal Internacional (CPI) contra la Iglesia católica por abuso sexual a menores. La más reciente de estas acciones judiciales fue presentada por el Centro para los Derechos Constitucionales y la Red de Supervivientes de las Víctimas de Abusos (Snap, en inglés), el 16 de septiembre de 2011, en contra del Vaticano. Los sacerdotes señalados como agresores son de Bélgica, India y EE.UU., y habrían abusado de menores en la República Democrática de Congo y en EE.UU. Las víctimas demandan al papa Benedicto VXI; al cardenal Tarsicio Bertone, secretario de Estado del Vaticano; al cardenal Angelo Sodano, actual decano del Colegio Cardenalicio, y al cardenal William Levada, jefe de la Congregación para la Doctrina de la Fe, por permitir que curas pederastas sigan en la Iglesia. El papa Benedicto XVI ha pedido perdón públicamente a las víctimas, mientras que otros portavoces del Vaticano afirman que la demanda es “estúpida y absurda”. Añaden que los obispos, y no las cabezas del Vaticano, son los responsables directos de los sacerdotes de sus diócesis. Pamela Spees, abogada del Centro para los Derechos Constitucionales, ha afirmado que la CPI es un tribunal global adecuado para un asunto global, pero uno de los problemas para resolver los juicios es ubicar el abuso sexual por parte de clérigos en la definición de crímenes contra la humanidad, que se deriva de ataques —sistemáticos y amplios— contra civiles en una situación de conflicto.

Barbara Blaine

Creemos que, en este momento, cientos de niños son abusados sexualmente por curas católicos, monjas, obispos y seminaristas. Esa violencia es ocultada sistemáticamente, como lo ha sido por décadas, por los altos oficiales de una jerarquía global insensible, secreta, rígida y poderosa. Sabemos que para algunas personas puede ser difícil equiparar los crímenes sexuales del clero y los encubrimientos con otras formas de violencia que procesa la CPI, pero la violencia, la violación y la tortura toman muchas formas. Pueden desarrollarse abierta o clandestinamente; pueden ser explícitamente ordenadas o sutilmente permitidas. Pueden ocurrir en la plaza de un pueblo o tras las puertas; por parte de oficiales públicos o instituciones privadas. Pero es errado castigar la violencia más obvia en contra de miles mientras se ignora la menos obvia en contra de miles”.

Barbara Blaine, directora de Survivors Network of Those Abused by Priests (Snap), cuando se iniciaron las demandas contra la Iglesia en la CPI.

Joelle Casteix

Cuando se interpusieron las demandas ante la Corte Penal Internacional (CPI), por el Survivorrs Network of Those Abused by Priests (Snap), estas fueron las palabras de la directora regional de Occidente para esta organización, Joelle Casteix(foto):

Durante los últimos diez años el mundo ha visto lo que las víctimas han conocido desde hace mucho tiempo, que el abuso sexual y los encubrimientos en la Iglesia católica son un problema global que concierne a cada parroquia, cada diócesis y cada país en el mundo. Nosotros vemos y entendemos que el abuso sexual ocurre en todas partes, pero la razón por la cual estamos hoy en La Haya es por el sistemático e institucional encubrimiento que se ha permitido florecer en una Iglesia y un Estado diplomático que continuamente ha evitado rendirle cuentas a la justicia”.

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RESPETO AL CARÁCTER LAICO DE LA EDUCACIÓN

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RESPETO AL CARÁCTER LAICO DE LA EDUCACIÓN

RESPETO AL CARÁCTER LAICO DE LA EDUCACIÓN

En los primeros días de noviembre de cada año, las niñas y niños no católicos se convierten en blanco de ataques de sus compañeros de escuela, así como de algunos maestros que han llegado a sancionarlos con bajas calificaciones por negarse a participar en dos festividades genuinamente católicas: Todos los Santos y Fieles Difuntos, celebradas respectivamente los días 1 y 2 del citado mes.La primera de estas fiestas fue “introducida por el papa Gregorio IV hace más de diez siglos y […] nació de la idea de honrar a los mártires en general, por ser imposible venerarlos en particular. Todos los Santos se amplió hasta dar lugar a otra fiesta, la de la conmemoración de los Fieles Difuntos, luego de que el alto clero permitiera que todos los muertos católicos, no necesariamente santos, fuesen recordados en una solemne ceremonia religiosa anual” (Eulalio Ferrer, El lenguaje de la inmortalidad: pompas fúnebres, p. 142, Fondo de Cultura Económica, 2003).

Sutilmente, ambas fiestas han sido presentadas como tradiciones mexicanas y, con ese disfraz, trasladadas a las escuelas públicas, instituciones que, por mandato constitucional, tienen la obligación de impartir instrucción laica, es decir, exenta de toda orientación religiosa. En este ámbito, como en todo lo demás, el Estado “no puede teñirse de elementos confesionales, porque entonces deja de ser el representante de una sociedad pluralista”, y pasa a representar a una Iglesia en particular.
La instalación de altares en los establecimientos de educación pública ha llevado a las iglesias no católicas a denunciar atropellos a los derechos humanos de los niños. Hace un año, la comunidad evangélica de Veracruz solicitó al entonces gobernador, Fidel Herrera, atender “la petición de que el personal directivo y docente de las escuelas no adopten (sic) medidas de presión para obligar a los estudiantes evangélicos a participar en las celebraciones de Día de Muertos”.
Recientemente, la Alianza de Pastores hizo un nuevo llamado a Adolfo Mota Hernández, titular de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), a quien solicitó implementar medidas que impidan la discriminación y el rechazo social de los estudiantes con creencias distintas a la católica. Antes de este llamado, Mota Hernández había anunciado su interés de “que la tradición de Día de Muertos no sólo permanezca sino que crezca”.
Como él, muchos otros servidores públicos promueven el montaje de altares de muertos y la colocación de ofrendas en las escuelas públicas, hecho que, aparte de colocar a miles de niños en un estado de desigualdad, quebranta los siguientes ordenamientos jurídicos: la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que prohíbe en su artículo 1° toda forma de discriminación; la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, cuyo artículo 3°, inciso c, dispone: “el Estado mexicano garantizará en favor del individuo, los siguientes derechos y libertades en materia religiosa: no ser objeto de discriminación, coacción u hostilidad por causa de sus creencias religiosas…”; y la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, que tiene como objetivo principal “prevenir y eliminar todas las formas de discriminación que se ejerzan contra cualquier persona…” (Artículo 1°).
Los altares y ofrendas en las escuelas públicas contravienen, asimismo, el artículo 3°, fracción I, de nuestra Carta Magna, el cual dispone que la educación que imparta el Estado “será laica y, por lo tanto, se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa”. Este precepto es esencial para la concordia y unidad de los mexicanos; su observancia suprime expresiones de discriminación e intolerancia religiosa y asegura la paz social.
Una de las ventajas de la educación laica –introducida en nuestras leyes desde la expedición de las Leyes de Reforma- es que actúa con independencia de las confesiones religiosas y excluye toda idea de religión en las asignaturas que se enseñan en los planteles oficiales. La instrucción laica no predica ninguna religión, pero tampoco ataca a ninguna; no lleva a los niños a las fiestas y ceremonias religiosas, pero tampoco permite que éstas penetren las escuelas, como ha ocurrido, lamentablemente, con la festividad del Día de Muertos.
Las tradiciones religiosas, de la Iglesia que sea, deben transmitirse y fomentarse en el seno familiar, o bien en el templo, pero nunca en las escuelas a las que concurren niños con diversos credos. La transmisión y fomento de dichas prácticas no es competencia de los maestros al servicio del Estado, sino de los padres de familia y de los ministros de culto.
Quiero aclarar, por último, que no pretendo coartar la libertad religiosa de quienes se identifican con la celebración en cuestión, sino demandar respeto al carácter laico de la educación, así como también a los derechos humanos de los niños. En esto último, las comisiones estatales de derechos humanos de cada entidad deberán estar muy atentas para evitar nuevos actos de discriminación en agravio de los menores de edad.

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